A diferencia de un temporal de lluvia, en una terrible tormenta de nieve sólo se escucha el silencio. Los copos simplemente flotan en el aire y se depositan de a miles sobre todo lo que esté a su alcance. Cuando se acumulan en una gruesa y mullida capa en la ladera de una montaña, la sensación de deslizarse sobre unas tablas o montado en un trineo es irresistible. Este libro se adentra en el invierno patagónico de Esquel, El Bolsón, Villa Traful y San Carlos de Bariloche, para contar las historias de la montaña y sus valles nevados, mientras avanza hacia un final inesperado. |